Buenas prácticas: pautas para la promoción de las mujeres

Recomendamos esta guía con pautas para que la promoción de las mujeres a puestos de responsabilidad creadas por la Unidad de Género de la Junta de Andalucía.

La Unidad de Género ha elaborado unas indicaciones para garantizar las mismas posibilidades de formación y promoción para las mujeres y los hombres de una misma empresa. Estas pautas, que se describen en uno de los 18 módulos que explican cómo incorporar la igualdad en las organizaciones públicas, empiezan por observar y detectar las situaciones donde puede darse discriminación por género. A continuación, se explica que el análisis de los criterios que validan la promoción y el diseño de las actividades formativas, sirve para averiguar cómo y dónde se debe intervenir.

Solo el 9 % de mujeres ocupa cargos directivos en las empresas españolas, frente al 14 % de los hombres. En las empresas públicas, la representación de las mujeres en los consejos de administración alcanzó en 2017 el 33,28 %, muy lejos de cumplir con la normativa de Igualdad que obliga a superar el 40 %. Por ello, es importante que la promoción y la formación que da acceso a puestos superiores se lleve a cabo respetando la igualdad de oportunidades.

Cuáles son las pautas a seguir:

Primero, es necesario preguntarse cómo puede darse la discriminación en el proceso de promoción y formación:

  • Analizar cuáles son los criterios que validan la promoción y el ascenso. Pueden haber criterios que respondan a roles de género y que den lugar a situaciones discriminatorias.
  • El diseño y la planificación de las actividades formativas deben de tener en cuenta las diferentes necesidades de las mujeres y los hombres. Este aspecto se debe tener en cuenta a la hora de:
    • Comunicar sin lenguaje sexista.
    • Conciliar el lugar y el horario de las formaciones con la vida personal y familiar.
    • Utilizar documentos de apoyo y material para la formación libre de imágenes y lenguaje sexista.
    • Tener en cuenta la experiencia y la formación de cada persona para que todo el mundo pueda optar a ocupar el puesto, y evitar restringir las posibilidades solo a un sector.

Una vez analizada la situación, se interviene para que la formación y la promoción sean iguales para mujeres y hombres:

  • Eliminar cualquier estereotipo que haga referencia a las capacidades o intereses de las mujeres.
  • Concienciar a los altos cargos para evitar que promocionen solo a hombres y así incrementar la presencia de las mujeres en los órganos de dirección.
  • Revisar los criterios que validan la promoción y eliminar los posibles sesgos de género.
  • Realizar acciones positivas dirigidas a mujeres para que participen en todas las capas de la organización, sobre todo en las de alta responsabilidad.
  • Medidas compensatorias para las personas que hayan tenido que recudir su jornada, pedir una excedencia u otros permisos para conciliar su vida laboral con la familiar.
  • Ajustar las actividades formativas a los intereses y necesidades de las trabajadoras y trabajadores.
  • Procurar que cada vez más haya mujeres en los ámbitos donde son minoría, como el tecnológico, ofreciéndoles actividades formativas.

Aunque estos módulos están orientados a la administración pública, son extrapolables a las empresa privadas ya que se trata de incorporar la perspectiva de género en el funcionamiento de toda una organización.

Ver el módulo completo: “Hacia un entorno laboral igualitario”